Koldo Izagirre

Utiliza un lenguaje poético brillante, libre, mágico y asombroso. Crea una poesía sugestiva, llena de sorpresas y refrescante, llegando a veces al surrealismo. Entre sus obras más destacadas de la época cabe citar Itsaso ahantzia (1976), Oinaze zaharrera (1977) y Goardasola ahantzia (1978).