Karmelo Etxegarai

Azpeitia, Gipuzkoa, 1865; Gernika, Bizkaia, 1925. Abandonó sus estudios formales para dedicarse a trabajar en el archivo de la Diputación de Gipuzkoa (1882-85). Fuera de horas, indagaba en los viejos documentos de la provincia, al tiempo que escribía sus primeros poemas en euskara. Su interés por la historia pronto llamó la atención de las autoridades forales, que lo nombraron investigador oficial del archivo (1892). Poco a poco, fueron encomendándole mayores responsabilidades y lo enviaron a Madrid a consultar la documentación de la Biblioteca Nacional, la Academia de la Historia y El Escorial. Después fue nombrado cronista oficial de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa. A Etxegarai no sólo le preocupó la historia, sino también todo lo relacionado con la lengua vasca. Escribió mucho, tanto en euskara como en castellano, y cultivó diversos géneros, desde artículos a ensayos, pasando por sonetos y zortzikos. También hizo traducciones, entre ellas, Eguzkiaren sarrera, del poeta catalán Rubio y Ors; Artisteak eta malkoak, de Selgos; Aberastasunak, de Meléndez, y Ziegatik irtetean, de Fray Luis de León. Fue miembro de la Academia de la Lengua Vasca, Euskaltzaindia (1923), y de la Real Academia Española de Historia.