Domingo Agirre

Ondarroa (Bizkaia), 1864; Zumaia (Gipuzkoa), 1920. Estudió en el seminario de Vitoria y se ordenó sacerdote en 1888. Ejerció su ministerio en Karrantza (Bizkaia) hasta que fue nombrado capellán del convento de monjas carmelitas de Zumaia (Gipuzkoa), localidad en la que terminaría pasando la mayor parte de su vida. De salud quebradiza, tuvo ocasión de acceder a cargos importantes, pero siempre renunció a ellos. Colaboró en las revistas de la época, como Euskal Erria, Euskalzale, Ibaizabal, Euskal-Esnalea, RIEV o Jaungoiko-zale.

Cultivó diversos géneros literarios, como la novela, el cuento, la leyenda, el artículo, la crónica de viajes o la poesía. Domingo Agirre está considerado hoy como un clásico de la literatura en lengua vasca.

Sus obras más conocidas son las novelas Auñamendiko Lorea (1898), Kresala (1906) y Garoa (1912). En 1917, publicó en Euskal Esnalea fragmentos de otra novela histórica titulada Ni eta ni. Fue miembro de la Academia de la Lengua Vasca, Euskaltzaindia, desde el mismo momento de su fundación (1918).