D. Landart

Sus obras se caracterizan por su compromiso sociopolítico y tienen vocación militante y pedagógica. Aborda los problemas de un País Vasco continental sojuzgado en Bai ala ez (1970), sobre la lucha contra la represión; Noiz? (1972), con la emigración de los jóvenes como tema central; Hil biziak (1972), en la que vislumbra un oscuro futuro para el caserío; Xuri gorriak eta... (1973), reflexiones políticas, y Erranak erran (1981), fragmentos escogidos de sus obras.

En los años 80 replanteó el enfoque de su trabajo y cultivó un teatro más de entretenimiento.