EU | ES | FR | EN
Facebook Twitter Vimeo Youtube
Euskal Idazleen Elkartea

Dionisio Amundarain Sarasola > Extractos

Ensayo

DESEO, DERECHO, PETICIÓN |

El pájaro. Yo lo quiero completo. Con alas y todo. Con patas y todo. Con cuello y todo. Mi pueblo es el pájaro. Euskal Herria es un pájaro. Así interpreté, así supuse, el pasado sábado, la canción que nos cantaron con el corazón el 19 de febrero en el Kursaal, fue como un arrebato: “Hegoak ebaki banizkion…” ("Si le hubiera cortado las alas...".)

Amo mi tierra. En la tierra en la que nací. La tierra donde vivo. Cuando voy/iba por el mundo, la tierra que me atrae con amor. A pesar de ver muchos lugares bonitos y hermosos, de que muchos lugares me han parecido maravillosos, quiero esa tierra que me toca el corazón de un modo especial y que me emociona: la tierra en la que nací, la tierra que me ha hecho lo que soy, la tierra que de vez en cuando me ha dado pinchazos y que me ha servido y me sirve de sustento. Así lo tomé en el Kursaal, provocando la emoción, nos cantó la canción “Oi lur..." (“Oh tierra…”)

Me gusta mi pájaro, mi pueblo, verlo contento y alegre. Verlo cantando y bailando. Verlo sin riesgo de que agonice. Verlo sin lágrimas por ser sometido e insultado. Verlo con la cabeza alta. Me gusta verlo lleno de vida. Así interpreté yo en el Kursaal la canción "Baga-Biga-Higa..." que nos cantaron alegre y vivamente.

Sí, quiero el pájaro completo; sin quitarle una única pluma. Quiero la tierra completa, sin que esté dividida… en dos, en tres. Quiero a mi pueblo contento, alegre; sin lágrimas que nadie le haya provocado, aparte de las suyas propias.

Sí, tengo derecho a eso. Todo el derecho. Una y otra vez, confesado en el mundo. "La multiculturalidad es tan necesaria para la Humanidad como lo es la diversidad biológica para los organismos vivos. Es un bien común de la Humanidad, y como tal hay que confesarlo y tomarlo, para el bien de esta y de futuras generaciones". (UNESCO, Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural, 1er artículo). "... Nos gustaría referirnos a las características verificables que diferencian y componen una identidad colectiva a la cual llamamos Euskal Herria, entre otros, los más claros: cultura propia oriunda, idioma de origen, imposición territorial, algún proyecto para el futuro, organizaciones especiales..." (la Declaración hecha por 358 sacerdotes en mayo de 2002). "Un modo de discriminación especialmente grave. Una de las discriminaciones más dramáticas es la de impedir o negar los derechos esenciales para que los grupos étnicos y las minorías nacionales puedan sobrevivir. Eso mismo ocurre al querer eliminar o desterrar tales identidades étnicas, hasta convertirlas en algo imposible de conocer, al hacer esfuerzos para debilitarla..."(Juan Pablo II; citado en la declaración de los 358 sacerdotes) "El problema de la identidad se plantea tanto en el ámbito individual como en grupos culturales como étnicos de una forma concreta, para la persona el problema de la identidad es fundamental y modeladora para la Iglesia. Solo los participantes que tienen una identidad precisa pueden actuar solos en este diálogo sin miedo de perder su identidad..." (el cardenal Walter Kasper, in Vida Nueva 2004-04-17) "Este imperialismo es antievangélico... Y, además, quieren que comamos y bebamos, que cantemos y juguemos como se hace en el imperio, hay que defender un bien entendido ‘nacionalismo': La defensa de la bondad de la creación de Dios, en pueblos diferentes, en las tradiciones, en las culturas y en las religiones" (Jon Sobrino; ik. En Eclesalia "Carta a Monseñor Romero", 2004-03-16) Libérese de tantas cosas para aceptar nuestro derecho.

Por eso, porque quiero mi pájaro completo, porque quiero mi tierra sin dividir, porque quiero que mi pueblo viva tranquilo:

- Quiero verte en casa, Garikoitz Muxika. Porque eres la pluma de mi pájaro, porque eres la planta de mi tierra, porque mi pueblo no puede vivir en plena alegría mientras estés fuera (dentro) Lo mismo a vosotros, todos los vascos que estáis presos. Lo mismo a todos vosotros: en Guantánamo, en Israel, a todos los que estáis presos en todos los rincones del mundo. No quiero decir que el delito, cuando lo haya, que no haya que tenerse en cuenta. Pero los vascos y muchos otros pueblos del mundo a los que nos tienen sometidos en este sistema no veo que el delito, cuando lo haya, tenga garantía de ser tratado como de debe; no veo que lo que este sistema trata como delito, la mayoría de las veces, que sean de verdad delitos.

- Os quiero ver en casa, a todos los vascos que han debido ir al exilio. Todos los que habéis tenido que huir a tantos lugares del mundo. Estando vosotros fuera, siempre veré un pájaro de pico corto. No veo razón gentil en que dejéis vuestra casa y elijáis el exilio.

– Os quiero ver en casa y sin pesadillas diurnas y nocturnas, los 260 encausados por el imperio extranjero. No puedo soportar que mi pájaro esté atemorizado bajo una espada de Damocles.

Sí, quiero ver el pájaro completo, en casa, libre y contento. Pero, ¡ay! Lo que dice el diccionario francés "Le Robert" de 2003: "Grupo que está a ambos lados de los Pirineos", el pájaro, la tierra, el pueblo, no lo respeta ni Francia ni España; en su tiempo "lo dividieron y se lo repartieron entre ellos". Ahí la realidad. Nuestro pájaro, nuestra tierra, nuestra alegría secuestrada, cautiva. No sólo los presos, no sólo los exiliados, no sólo los juzgados. ¡Todo secuestrado!

Y el extranjero amo y señor. El extranjero profesor de derecho. El extranjero que proclama la ley. El extranjero que ofrece igualdad: para ser iguales, niégate a ser vasco; para ser iguales, negad vuestros supuestos derechos de vuestras insustanciales creencias; para ser iguales, negad vuestras vacías creencias y esa identidad que emana racismo... . Vuestra creencia de que sois diferentes es básicamente reaccionaria, sois un obstáculo para el desarrollo, sois una traba que hay que apartar... . Todavía peor: no creemos, en vuestra ignorancia, en vuestra terquedad, en vuestro chauvinismo, en vuestro racismo, en vuestro fanatismo, en vuestro integrismo, en la cobardía que tenéis para disparar a la nuca... que seáis capaces de hacerlo todo bien, y no tenemos más remedio que eliminaros de este mundo. ¡El discurso del extranjero que nos tiene sometidos!

Pero yo os digo: "Encadenad a este mi pueblo, selladle la boca: todavía es libre. Quitadle el trabajo, el pasaporte, la mesa que tiene para comer, la cama para dormir: todavía es libre. El pueblo, pobre y esclavo, será pobre y esclavo cuando le quitéis el idioma de sus antepasados: entonces lo perderéis para siempre” (Ignazio Buttita poeta siciliano, en Vida Nueva 1997-04-27)

Pero lo hacéis en vano. No quitaréis a mi pájaro su lengua. Mi tierra creará nuevas plantas por doquier para hablar euskera en cualquier sitio, para expandirlo a todos lados. Por ese camino lo hacéis en vano.

Hacedme caso. Los que queráis vivir en esta mi/nuestra tierra detened el cordón umbilical que os une a Madrid y París, al sistema que nos tiene sometido. Uníos al pájaro en el que vivís, a la tierra, al pueblo. Entonces tendréis la verdadera felicidad. La de ser pluma del pájaro, planta de la tierra, la alegría que da un pueblo alegre.

Pero si tenéis oxidado ese cordón umbilical, si no tenéis ni ganas ni recursos para detenerlo, id con el pájaro que os dará alegría, id a la tierra que os dará alegría, id al pueblo que os acogerá con gusto. Alegría para vosotros, alegría para nosotros. Porque veremos que estaréis alegres y porque nos desharemos de un trasplante que se nos ha añadido artificialmente. Os lo digo de verdad: de este modo no tendréis que sufrir el complejo de los guardaespaldas; no sufriremos remordimiento alguno en el caso de que alguno de vosotros resultéis heridos. Bueno para ambos, bueno para todos.

Oh pájaro, oh tierra, oh pueblo, te quiero contento. Tengo todo el deseo. Dame tú extranjero esa alegría: te lo pido encarecidamente.
2011 Euskal Idazleen Elkartea
Zemoria kalea 25 · 20013 Donostia (Gipuzkoa)
Tel.: 943 27 69 99 - Fax.: 943 27 72 88
eie@idazleak.eus

iametza interaktiboak garatuta